Métodos para el estudio II: “CONSEJOS”

¿Cómo estudio?

Uffff, Esto es mucho”

Vale, ya hemos pasado lo más difícil, hemos decidido que vamos a estudiar, donde lo vamos a hacer y tenemos la motivación que necesitamos, pero ¿Por dónde empiezo a trabajar?

  • Divide y vencerás: Coge todo el temario que tengas y divídelo, tema a tema, diapositiva a diapositiva, ejercicio a ejercicio. En partes tan pequeñas como te sea posible. Cuando lo tengas, haz una lista ordenada de todas las partes, y asigna un tiempo limitado pero real para hacer cada cosa. “Aprender una diapositiva en 5 minutos, un ejercicio de examen en 30…”
  • Marcha dividido. Lucha unido: Haz las partes del temario que  más te interese hacer, hasta tenerlo todo. No tienes por qué seguir un orden lógico de los temas, pero procura hacer la teoría junto a un ejercicio que la demuestre.
  • ¡Tiempo! Si no te ha dado tiempo a saberte un tema en el tiempo que te has dado. déjalo igualmente y busca un rato fuera del tiempo de estudio asignado para hacerlo. Así consigues centrarte más en el tiempo que te das y motivarte para seguir estudiando.
  • ¡Nadie se queda atrás! Intenta repetir todas las cosas importantes que hayas hecho los días anteriores. La repetición es clave para la memoria. Al tercer día seguido que haces el mismo ejercicio o recitas la misma página, es más fácil de recordar.
  • En busca del trabajo bien hecho El trabajo que hayas hecho hoy, debes ser capaz de leerlo otro día. De nada sirve hacer ejercicios y esquemas, si cuando necesites recapacitar dentro de una semana, no eres capaz de leer lo que hiciste.
  • “La Clave” Si durante el estudio te surgen dudas, apuntalas en una hoja a parte, y haz una seña en la hoja en la que estás estudiando, y pregúntalo antes de la próxima sesión, para añadirlo a tus notas cuando lo repases al día siguiente. Los conceptos complicados, tienen el doble de posibilidades de entrar a examen. En otra parte de la hoja, apunta todos los puntos clave a partir de los cuales puedes hacer todos los ejercicios o aprenderte la teoría. Separa tus “Claves” por temas dentro de la misma hoja, y cuando acabes de estudiar tendrás un resumen de  todo lo que necesitas saber.
  • Análisis al minuto: Es importante que todo lo que hagas, tenga una retroalimentación. Si vas retrasado, aumenta el tiempo de estudio, si te falta tiempo en los ejercicios, aumenta el tiempo que les has asignado. si te sobra, lo contrario. No somos robots. No hay un número mágico para todos, ni siquiera para uno mismo. Puede que un día necesites más y otro menos. Cambia las cosas según tus necesidades.

Técnicas de estudio

Esta me la sé, estaba en el párrafo 3 de la página 188, pero ¿Qué ponía?”

En el examen, las cosas se saben o no se saben. No hay un más o menos, o un “Si me dan esta palabra clave, te saco el resto del temario” Todo lo que tienes es lo que te has aprendido. Así que ¿Cómo me aseguro de haberme aprendido lo que necesito?

    1. Teoría

Para aprender teoría hay cientos de fórmulas. Aprender cosas de memoria, se lleva haciendo desde siempre.

  • Resúmenes: Comienza con el típico resumen, para que todas las veces que leas la teoría sepas qué es lo importante, y fijar tus palabras clave para recordar el temario.
  • Técnica de la rutina: ¿Necesitas organizar lo que sabes? Esta técnica, consiste en pensar en una de tus rutinas del día a día, descomponerla en pequeñas partes y añadir a cada parte una parte de tu resumen, Un ejemplo: “Por la mañana me levanto a las 6 y Bohr nació en 1885, luego me doy una ducha y sé que presentó su modelo atómico en 1913…” Es una tontería, sí. Pero te ayudará a tener todo el tema en un orden lógico.
  • Técnica del castillo: ¿Muchas cosas que aprender que no necesitan orden? La técnica del castillo, consiste en que pienses en una habitación que te sepas a la perfección, como tu sala de estudio por ejemplo, tienes que pensar en todos los aspectos que te resulten llamativos de la habitación, es decir, los que mejor recuerdes. Ahora, cambia el nombre a esas cosas de la habitación. A la lámpara ya no la llamas lámpara, ahora la llamas  “Efé igual a mi, uve, ese partido de hache” Así, hasta que tengas todos los detalles de la habitación llenos. Si tienes muchos temas, lo mejor es pensar en una habitación por tema.
  • Técnica de la hipérbole: Un día vi una vaca menos flaca vestida de uniforme. construye frases con lo que tienes que aprenderte. Cuanto más absurdas sean, mejor, más fácil será recordarlo después ¿Fuerza igual a masa por aceleración? ¿La segunda ley de la FAMA de Newton?

    2. Problemas

Explicar cómo tienes que aprender los problemas, es algo mucho más complicado que la teoría. Por eso, no hay tanta información por ningún lado, pero, aquí van un par de consejos, para ayudarte a sacarlos.

  • No copies los enunciados: La manera en la que habitualmente resuelves los problemas, va a ser la manera en la que lo hagas en el exámen, así que procura hacerlos rápido y limpiamente.
  • Apunta los datos: Aunque no copies los enunciados, si deberías copiar todos los datos que te den, tenerlos arriba en el problema, para verlos todo el rato, grande y claro.
  • Recuadra los resultados: Cada vez que hagas una operación, recuadra el resultado junto al nombre de lo que es. De ese modo, tendrás de un sólo golpe de vista todo lo que necesitarás más adelante. El resultado final del problema, recuádralo dos veces y acompáñalo de una frase.
  • Orden y limpieza: Cuando estás haciendo un ejercicio por primera vez, procura ser ordenado y limpio, así será más difícil que acabes frustrado si no te sale. Además de servirte para entenderlo mejor la próxima vez que lo mires.
  • Copia y repite: Es muy difícil que sepas hacer un problema que no has visto nunca. Así que empieza copiando los que sí sabes cómo se resuelven. Una vez copiado el ejercicio entero, vuelve a empezar desde cero. E inténtalo tú sólo. Si necesitas mirar como lo hiciste la vez anterior, míralo. Eso sí, no consideres pasar al siguiente ejercicio hasta ser capaz de resolver este sin mirar. Cuando seas capaz de hacer el ejercicio sin mirar, resuélvelo una última vez, ponlo muy ordenado y explicando por qué haces cada paso. Así afianzarás tu conocimiento del problema y además tendrás un modelo de referencia para resolverlo la próxima vez, con todas las notas de cómo resolviste lo que te costaba aprender antes.
  • Aprende a dejar atrás: Cuando nos enfrentamos a problemas que no sabemos hacer, lo que podemos conseguir a veces, es quemar horas sin avanzar nada. Por eso pon tiempo para hacer cada problema, y si al pasar ese rato no lo has conseguido, avanza y ponte con el siguiente, ya preguntarás cómo se hace otro día. pero no te quedes estancado, así sólo conseguirás enfadarte por haber perdido el tiempo, y hacer que la experiencia de ponerte a estudiar, sea aún peor.
  • Busca ayuda: A veces nos limitamos a buscar ayuda para resolver los problemas por internet, y nos olvidamos de las herramientas que siempre han estado ahí, los profesores y los compañeros de clase. Si no sabes algo, pide ayuda.
  • Esquematiza los problemas: Cuando hayas resuelto unos cuantos problemas “Tipo” procura escribir los pasos que has seguido para llegar hasta el resultado. Así darás un orden a la secuencia de fórmulas que tienes que usar para resolver los problemas.
  • Los ejercicios de atrás hacia adelante: No puedes decir que sabes cómo se hace un ejercicio, hasta que lo haces en orden lógico: Siempre has hecho los ejercicios al revés de como se hacen en realidad. Sigues el esquema en el que se resuelve. Pero no sabes por qué se llega a ese esquema. Para demostrar que has aprendido a resolver un problema, tienes que partir de lo que te piden, y llegar hasta los datos que tienes en el enunciado, no al contrario. Comienza poniendo todas la fórmula que te da el resultado, y descompón cada dato de la ecuación en si es dato o si la puedes obtener de otra ecuación. Cuando te sepas los ejercicios así de bien, no necesitarás ni resolverlos, bastará con que compruebes que eres capaz de sacar todas las ecuaciones que necesitas.
  • Termina tus ejercicios: Los ejercicios resueltos, son un arma de doble filo. Porque te sirven para aprender cómo se hacen las cosas, pero si sólo te fijas en cómo están hechos y no los haces sin mirar nunca, no te los has aprendido. Hazlos, y no mires. si tienes que mirar, copialo y vuelvelo a hacer, no pases al siguiente. No sirve de nada hacerse trampas.

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