Métodos para el estudio I: “PREPARATIVOS”

Ya estamos a finales de Mayo, y eso sólo puede significar una cosa para todos los alumnos de España: ¡Los exámenes están a punto de llegar!

Bien, querido alumno. Ya sea tu caso preparar un examen final, unas oposiciones o, por supuesto, la temida selectividad, siempre hay métodos para salirnos con la nuestra: conseguir al menos un 5 en cada examen.

Hoy aquí, queremos resumirte los truquitos que hemos conseguido con la experiencia, para que no tengas por qué sufrir tanto como tuvimos que hacerlo nosotros antes de que se nos ocurrieran.

¿Cómo puedo motivarme a estudiar durante el curso?

“Esta asignatura es fácil, si la lleváis día a día”

Todos hemos oído esa frase, y realmente, tiene bastante razón. Puede que sea extremadamente complicado llevarla a cabo. Pero es la que más seguridad te da para aprobar. ¿Cómo se lleva a cabo?

    1. El horario

Necesitarás mucha fuerza de voluntad, así que comienza el primer día de clase (Cuando aún no hay materia dada) preparando un horario. ¿Nuestra recomendación? Sigue estas pautas:

  • Empieza gradualmente: A principio de curso, contamos con menos materia que al final, por lo que necesitas menos tiempo para estudiar; dispón tiempos pequeños, para que no te sobre nada y amplíalos según vas cogiendo el hábito de estudiar más horas.
  • Sé minucioso: Cuanto menos tengas que pensar qué es lo que tienes que hacer, más dispuesto irás a empezar a trabajar.
  • Date algún gusto: Terminar una jornada de estudio, es algo muy difícil de hacer. Proponte un premio tras acabar la jornada. Consejo: Si es algún deporte que te guste, te aprovechará el doble.
  • Se realista: No te propongas estudiar 1000 horas cada día. Primero porque no lo vas a hacer y segundo porque te quita las ganas de estudiar incluso para la primera hora.
  • Utiliza “Pomodoro”: 30 minutos de trabajo seguidos de 5 de descanso, suele dar buenos resultados para aguantar jornadas largas. Pero cuidado con los descansos, no se te vayan a ir de las manos.
  • Realimenta tu horario: Si ves que quedas rezagado en una asignatura, procura cambiar los tiempos de estudio para igualarlas todas.
  • Fechas: Apunta las fechas de los exámenes y cuántos días quedan hasta el siguiente. Siempre será mejor ver como se acerca antes que echar las cuentas cuando sólo quedan 2 días.
  • Colores: Es mucho más fácil enterarse de lo que te toca hacer, si lo ves de golpe con un buen código de colores.
  • Constancia: Digamos que has fallado a tu horario 1 semana, o 2 o puede que un mes, incluso. No pasa nada. Aún estás a tiempo, no lo des por perdido y vuelve a hacer todos los pasos.
  • Cuidate.

    2. La asistencia a clase.

Ya sabemos que el profesor sólo lee la diapositiva, que para eso lo haces en casa, que ya has dado lo que toca hoy o la excusa que quieras. Pero si quieres llevar una asignatura día a día, vas a ir a clase. A todas ¿Por qué? Aquí van un par de razones:

  • Para asegurarte de que el profesor te tenía en la lista, el día que pasó la hoja de asistencia.
  • Entregas de trabajos de clase.
  • ¿Para qué leerlo en casa si lo puedes leer aquí? Si decides no hacer caso al profesor, no lo hagas, pero aprovecha tu tiempo. Lee el temario y si te surgen dudas, pregúntalas en el momento o al salir de clase.
  • Los profesores que te dan clase, suelen poner los exámenes, así que probablemente te den pistas de cómo quieren que resuelvas sus ejercicios o incluso qué tipo de ejercicios entrarán en el examen.
  • Los compañeros de clase suelen ser más amables y prestarán más ejercicios resueltos y apuntes con las personas que hayan estado en clase.

En definitiva; ve a clase. y aprovecha las clases a las que vas. Puedes quitarte horas de estudio en casa y a lo mejor te sacas un par de puntos extras.

    3. Estudia en grupo.

Estudiar en grupo es la mejor experiencia que puedes tener estudiando, pero cuidado, si no te aseguras de fijarte unas pautas en tus sesiones de estudio, puede que lo único que consigas es perder el tiempo. Por tanto, te recomendamos que sigas estas pautas a la hora de estudiar con compañeros:

  • Estudia por tu cuenta antes de las sesiones: Si quieres que la sesión sea productiva para todos, no puedes pretender que te enseñen los demás desde cero, pon algo de tu parte y mira el tema que vais a trabajar ese día, aunque sea sólo por respeto a tus compañeros.
  • Túrnate para ser el profesor: La mejor manera de asegurarte que has sido capaz de comprender algo, es cuando te das cuenta de que también eres capaz de explicarla con facilidad, todo lo que expliques a tus compañeros se te quedará con mucha más seguridad que lo que te expliquen. Cómo tendrás que defender tus razonamientos, conseguirás seguridad en ese tema.
  • Prepara los objetivos para el día: Hay que marcarse objetivos, antes de llegar a la sala de estudio. Así evitaréis perder el tiempo buscando que podéis hacer a continuación.
  • Controla los tiempos muertos: Normalmente, la gente que estudia junta, acaba formando un grupo de amigos, lo cual está genial, pero en ocasiones lleva a que haya interrupciones en las horas de estudio más largas de lo pretendido.
  • Expón tus dudas: Probablemente todo tu grupo vayáis a la misma clase. Si cuando has estudiado por tu cuenta te han surgido dudas, pregunta a tus compañeros, si ellos también tienen las mismas dudas, tenéis un clarísimo ejemplo de algo que merece la pena preguntar en clase al profesor, ya que probablemente no seáis los únicos con esas dudas.

Si no lo has hecho nunca ¡Busca un grupo de estudio, y pruébalo, no te arrepentirás! Si buscas un poco y pones de tu parte, seguro que puedes formar tu propio grupo de estudio.

    4. Cuidate.

“Mens sana in corpore sano” Hemos oído mil veces esta frase, y sabemos lo que significa. Pero no por ello deja de ser importante recordarlo. Duerme bien, come bien, haz ejercicio dentro de tus posibilidades, y aléjate de los vicios todo lo que puedas. Las bebidas azucaradas y el café, se toman con moderación. El alcohol reduce tu capacidad para descansar mientras duermes, también lo hace el escuchar música mientras duermes. Todo esto lo sabes, pero no está nunca de más recordarlo.

¿Qué necesito para ponerme a estudiar?

“Un capítulo más y me pongo a estudiar”

    1. La zona de estudio.

Ya sabes qué es lo que más te distrae, y qué es lo que evita que estés en la silla de estudio a las horas que lo marca tu horario, lo que te hace levantarte o incluso, qué es lo que se lleva tu atención cuando estás en mitad de un tema importante. Por si acaso, unos truquitos:

  • Termina lo que hayas empezado: Como dijo Yoda, si vas a hacer algo, hazlo, pero no lo intentes. Así que si vas a hacer cualquier cosa que no sea estudiar, hazla, y cuando la termines, ponte a estudiar, no a la próxima cosa que quieres hacer en vez de estudiar.
  • Acerca lo que está lejos: Lo principal que necesitas para ponerte a estudiar, es mantener la atención en un punto fijo, durante el tiempo que sea necesario, así que evita cualquier cosa que pueda separarte de tu sitio. Trae agua a tu zona de estudio, así como todo el material que se te ocurra que puedas necesitar (No se come ni se toma café en la zona de estudio. Eso son “recompensas”). Ve al baño si lo necesitas antes de empezar.
  • Todo en orden: Una vez tengas todo, ordénalo, una mesa muy llena puede saturarte, y una mesa muy desordenada puede hacerte perder la atención del estudio para dedicarte a buscar las cosas.
  • Las distracciones: Ejem… Tú sabes qué es lo que hace que te distraigas. Si no puedes sacar de tu zona de estudio lo que te distrae, fíjate e identifica los hábitos que tienes antes de distraerte con eso, para combatirlos. Ej: Trabarse con un ejercicio hace que acabes mirando el móvil.
  • Pistoletazo de salida: Ya tienes todo preparado para empezar a estudiar, pero necesitas una señal para indicarle a tu cerebro que ha comenzado el tiempo de concentrarse; Encender la lámpara de la mesa de estudio, ponerte un “gorro de pensar” o poner el cronómetro en marcha pueden servir como pistoletazo, para comenzar una sesión centrada de estudio.

    2. La motivación para estudiar.

Hay que estudiar, tanto si quieres como si no. Por desgracia, no hay nadie más que tú que vaya a controlar en que gastas tu tiempo a parte de en estudiar, así que si necesitas motivación para estudiar, puedes hacer algo de lo que te proponemos a continuación:

  • Compite con tus compañeros: Pícate a sacar más notas que tus amigos, intenta ser el mejor de la clase, se capaz de corregir al profesor, consigue que tus compañeros quieran que les des clases de alguna asignatura y aprovecha a sacar algún dinero. Sencillo. Pero eficaz.
  • Recuerda que el examen es dentro de poco: Con los estudios, siempre hay lugar para la mejora, y ese 5 no se saca solo. Además, mira como vas, y mira cuánto falta para el exámen. Si lo piensas, con todo lo que tienes programado ya para los próximos días, no es tanto tiempo como parece.
  • Lo manda el horario: Aún no hay mucho que estudiar, pero pronto sí lo habrá, si no empiezo desde ya a meter las horas, cuando haya que meter más de 2, me va a parecer una barbaridad, tengo que ir acostumbrando el cerebro y hay que ir poco a poco.
  • ¡Mi futuro es lo importante! Vale, no me apetece estudiar esto, pero lo necesito para lograr ese plan que tengo para mi futuro. Y nunca conseguiré eso que quiero si ni siquiera soy capaz de aprobar un simple examen.
  • Motivación externa: Tal vez tú no tengas palabras que sean capaces de motivarte a estudiar, pero quizá otra persona sí. Busca en internet videos de motivación. Discursos de 3-5 minutos y haz que hierva tu sangre con ganas de hacer algo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *